sábado, 3 de mayo de 2014

HANNAH ARENDT MAGAZINE
KAPITEL 2. CINCO ESTRELLAS EN EL FIRMAMENTO

Por fin llegamos tras un día de trenes, buses y fronteras, suena poético y quizás lo sea, pero huahh!, también es cansado. Recogimos a nuestros compas de Alemania en la "Gare" y marchamos hacia el albergue donde Ana, la responsable, y su marido, nos esperaban. ¿En qué pensábamos nosotr@s?: básicamente en una necesaria, grande y hermosa actividad, COMER, ESSEN, MANGER. Claro, también teníamos en la cabeza el yacuzzi, la zona de "spa", el salón-disco, etc... y eso es lo que nos encontramos, un "Cinco estrellas" en tranquilidad, amabilidad, salud y recogimiento, pero había algo trágico en nuestro "albergue-hotel-granja-teatro-sala de conferencias": NO TENÍA WIFI, AHHHHHHH, HORROR, GANZ GANZ DRAMATISCH!!... Eso si, se veía todo todo el firmamento, al menos la primera noche que no nos llovió (broma 3, más aplausos). 
Tobi, uno de los compañeros alemanes expresa perfectamente el sentimiento que tuvimos, la meta-super-alegría que experimentamos al saber que no había WIFI, un gesto dice más que mil palabras
 
Tras la alegría de un alojamiento "WIFISLOS" nos distribuímos, subimos a las habitaciones y dejamos las cosas, vamos, lo normal,  entonces nos dimos con entusiasmo epicureo al arte culinario del deborar, mas antes "algo" sucedió en el salón comedor del albuergue, un poquito antes de la cena, como si las "cosas-del-cuerpo" necesitasen el aliño de lo más profundo y sensible, mirad y escuchad: 



A veces a solas, a veces a dueto, la filosofía, los debates y el hambre se mezclaron con el piano y con una melodia sedosa, nostálgica y profunda, casi de cristal, el trabajo "Comptine d´Un Autre Éte"...

Al poco y tras establecernos bajamos tod@s a la cena, ese día tuvimos una sopa de verduras, carne con pasta y un riquísimo "mouse" de chocolate, algunos tenían incluso fuerzas para dar un paseo nocturno antes de ir a dormir...



Al día siguiente empezaba nuestro seminario sobre Hannah Arendt y necesitaríamos toda toda nuestra energía!... claro que por algo dicen "la noche es joven"...